miércoles, 15 de marzo de 2017

Aula Díez-Canedo: Sérgio Godinho

Blanca Cienfuegos (3º A)

El día 22 de febrero asistimos algunos alumnos del centro, al aula de poesía de Enrique Díaz-Canedo en el salón de actos de la Residencia Hernán Cortes de Badajoz. Fuimos a ver a Sérgio Godinho, que es un poeta, compositor, cantante, escritor y actor nacido en Portugal.
Nos contaron un poco de su vida algunos alumnos de otro colegio. Y después él nos leyó algunos poemas suyos.
Uno de los poemas que nos leyó fue ¨Fui chamado ao dique¨, lo escribió por una leyenda holandesa que cuenta que un niño puso su dedo en un agujero de uno de los diques que contenía el mar y salvó la vida de todo el país.
También es actor y dice que el cantar y el ser actor son dos lados tan diferentes que necesita de los dos para vivir. Le gusta cambiar su ocupación principal. Y también necesita crear, porque cuando no está haciendo algo creativo está nervioso. Uno de los motivos de su nueva novela es no poder dejar de escribir, porque él suele escribir todos los días.
Escribe por la noche porque dice que todo para, y porque los pensamientos por la noche son más internos, y favorece mucho la escritura de las personas. Y también dice que la creación tiene que ser solitaria.
Va a sacar su primera novela llamada “Coração mais que perfeito”
Este es un gran autor portugués que con sus palabras nos ha incitado a leer sus interesantes obras.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Aula Díez-Canedo: Jesús García Calderón

El pasado 15 de diciembre un grupo de alumnos del Colegio Diocesano San Atón asistió a la segunda cita de este curso con el Aula de poesía Enrique Díez-Canedo. En esta ocasión, Jesús García Calderón compartió con nosotros su experiencia como poeta y recitó algunos de los poemas que había preparado en el cuadernillo titulado 18 poemas si el alma no es pequeña. Como explicó, el título está relacionado con la cita de Fernando Pessoa con la que comienza el cuadernillo: Valeu a pena? Tudo vale a pena/ Se a alma não é pequena.
Algunos de estos poemas eran inéditos, otros procedían de sus libros La provincia, La moneda secreta, Hacer es destruir, Las visitas de Caronte.
El autor, Fiscal Superior de Andalucía, nació en Badajoz y los recuerdos de su ciudad quedan reflejados en poemas como Meditación del río.
Citó en diversas ocasiones al poeta portugués Fernando Pessoa y al poeta pacense Manuel Pacheco. Nos comentó que para escribir es necesario leer y concluyó recitando de memoria un poema de Jorge Luis Borges sobre Miguel de Cervantes del que se colegía que los peores momentos en la vida de un autor pueden ser paradójicamente los de su plenitud creadora, como demostró el ilustre escritor de El Quijote.

miércoles, 6 de julio de 2016

Profesores del CDSA realizan su primer job shadowing en Polonia

Un grupo de profesores de diferentes áreas, como la lingüística o  las ciencias, han disfrutado de una beca del programa Erasmus+, modalidad KA1, durante una semana en el instituto de enseñanza secundaria IX Liceum Ogólnokształcące im. C.K. Norwida en Czestochowa, Polonia, del 7 al 11 de septiembre de 2015. Se trata de un proyecto enmarcado en el Programa Erasmus +, cuyo objetivo es conocer la metodología y organización del sistema educativo, la mejora de la competencia lingüística, así como la ampliación de nuestras relaciones con los miembros del instituto anfitrión. En esta ocasión, estos profesores han tenido la oportunidad de desempeñar el papel de alumn@ y no de profesor, asistiendo a dicho instituto, como observadores de la tarea de varios compañeros polacos mientras imparten sus clases.
Todo comienza con una calurosa bienvenida de los profesores y del director del centro, seguida de un tour por el colegio, durante el cual pudimos observar el gran número de alumnos brillantes que han pasado por sus aulas (destacar que es uno de los mejores centros de Polonia donde asisten alumnos de distintas zonas del país) con sus pasillos decorados con numerosos cuadros de los mismos, alumnos destacados en ciencias, letras, deporte, etc. Visitamos los gimnasios, el antiguo y el nuevo, un excelente pabellón donde podían dar varias clases a la vez, laboratorio, biblioteca y sala de consulta, hasta una cafetería donde los alumnos pueden comprar su merienda, estando todos los espacios perfectamente equipados, así como un sótano donde tenían varias salas y pasillos con taquillas de uso exclusivo para los alumnos.
Los profesores y profesoras participantes pudieron asistir a clases de sus respectivas materias e incluso de otras, como Matemáticas aplicadas a las ciencias o Educación para la seguridad, una asignatura que nos pareció, no solo curiosa, sino también práctica y útil, ya que los alumnos aprenden primeros auxilios.
Todos nos percatamos de las sustanciales diferencias en el sistema educativo,  como los espacios de enseñanza, agrupaciones de alumnos, nivel educativo, actitud y comportamiento del alumnado, etc.
Respecto al Bachillerato, en Polonia se cursa en tres años, no en dos como en España, y donde los alumnos tienen una preparación muy alta. Al finalizar, realizan un examen denominado ‘Matura’ previo a la Universidad. Quizás por una parte sea mejor, ya que los alumnos llegan a la Universidad con un mayor grado de madurez y muchas veces es precisamente eso lo que les falta a algunos de ellos. 
Cada profesor tiene su propia clase, son los alumnos los que se trasladan de una clase a otra. Entre clase y clase hay un descanso de 5 minutos, lo cual mejora la concentración y los alumnos están más relajados. Las clases son de 45 minutos y en ocasiones tienen 2 clases de 45 minutos de una misma asignatura, siendo sin duda más efectivo que una clase de 55 minutos donde los alumnos en ocasiones se cansan y pierden el hilo.
Durante toda la mañana disfrutan de dos recreos y suelen permanecer en los pasillos, dejándolos impolutos en cuanto suena el timbre. Nos sorprendió gratamente el escaso nivel de ruido de las aulas, todos trabajan en silencio sin que el profesor tenga que intervenir, e incluso el profesor no tiene que dar un tiempo determinado para completar una tarea, todos son muy responsables y tienen muy claro su rol en la clase.
Los grupos son reducidos, había clases de apenas 10-15 alumnos, lo cual mejora en gran medida el aprendizaje de idiomas. Además, los agrupamientos se realizan según los distintos niveles del MCER y los alumnos pueden pasar de nivel en cualquier momento haciendo un examen previo. El nivel era muy elevado en todos los grupos que visitamos.
En cuanto a metodología, hemos observado profesores que utilizan el método tradicional, donde los alumnos apenas interactúan con ellos, mientras en otros casos los alumnos sí participan e interactúan con el profesor. En otras ocasiones, el profesor aplicaba la enseñanza de una materia asemejándola en la medida de lo posible a la vida real para que los alumnos pudieran razonar de manera más sencilla.
Asimismo, hemos de resaltar la profesionalidad y alto nivel de todo el profesorado, que en todo momento nos brindó la oportunidad de aprender e intercambiar ideas sobre el sistema educativo polaco y el español.
Para finalizar, destacar que la experiencia y la visión general subyacente nos ha llevado a la conclusión de que aún tenemos muchos puntos por mejorar en nuestro sistema y como no, muchas cosas que aprender. Son sin duda las experiencias de este tipo, las que nos ayudan a detectar y a corregir nuestros fallos, gracias a la puesta en común con otro modelo de enseñanza.
De esta forma, conseguiremos mejorar aquellos aspectos de nuestro modelo educativo que aún están en proceso de desarrollo, así como a depurar otros ya consolidados, lo que nos ayudará a seguir trabajando en la complicada búsqueda de una educación óptima para todo nuestro alumnado.


Belén Zamora Leal

Mi experiencia de job shadowing en Finlandia


Cuando se me planteó el hecho de resumir la visita a Finlandia como observador de buenas prácticas educativas, el escrito a modo de artículo para una revista pedagógica se me antojó que, en vez de en forma de crónica descriptiva de la experiencia, era mejor abordarlo desde la reflexión y la crítica. Elegir el enfoque me parecía de vital importancia con el fin de no caer en la trampa de emitir juicios tan falsos como esperables para el que lo leyere. De hecho, así me lo manifestó un compañero que estaba preparando un informe del conjunto de experiencias llevadas a cabo durante este curso en Polonia y en el país escandinavo. Me dijo que, aunque mi diario era extenso y contenía numerosas anotaciones, no encontraba que hubiera destacado nada de forma especialmente positiva.

Lo esperable tras ejecutar un “jobshadowing” en un país como Finlandia, del que las noticias que se tienen siempre son las de estar a la vanguardia en educación, era escribir desde la humildad del que imparte clases en un país diametralmente opuesto. Ya sabemos que el famoso informe PISA siempre nos coloca en el furgón de cola y a ellos, en los primeros puestos a nivel mundial. Pero las causas de este hecho habría que analizarlas desde múltiples perspectivas, no solo intraescolares ¿Acaso no es Finlandia un país moderno en expansión tanto demográfica como económica en el que todavía no hay síntomas graves de colapso político, económico y social?
Quizás sea ahí donde radique parte de la cuestión, sobre todo si nos fijamos en la zona sur de la geografía europea, donde todo parece funcionar por inercia y  a duras penas.

Tras esta declaración de intenciones, no se puede obviar lo que salta a la vista nada más aterrizar en un centro escolar finlandés: por recursos que no sea. Parece que la inversión en educación ha tenido que ser elevadísima en los últimos lustros: los centros educativos están dotados de todo lo imaginable y deseable. Cada profesor tiene un aula y despacho anexo propios; ambos con todo el mobiliario necesario, incluido el fregadero. En cada aula hay pizarra normal, pizarra vileda, pizarra digital, cañón proyector y retroproyector; hay ordenadores y tabletas para los alumnos que utilizan con frecuencia y con criterio; hay un sinfín de medios.
Además, las aulas específicas de asignaturas como música, arte, cocina, etc. hay que verlas para creerlas. No sé cuántas guitarras, pianos, baterías -y así un montón de instrumentos más-  podía haber en un espacio parecido a un miniauditorio nacional de música; no sé cuántos hornos, fogones, pequeños electrodomésticos y demás utensilios de cocina podían encontrarse en una grande y preciosa aula que ni la de mastercheff junior. Y qué decir del gimnasio multiusos de reluciente suelo de parqué. En fin, aquí no hay nada que objetar.

Ya en marzo de 2010 tuve la oportunidad de visitar la ciudad de Kuopio con tres de mis compañeros. En esa ocasión ya quedé deslumbrado por este despliegue de recursos de los colegios que nos hacía ver las carencias de los nuestros. Cinco años después, el pasado octubre en la ciudad de Rauma, he podido encontrarme con instalaciones de características muy similares, con centros igualmente hiperdotados.

En cuanto a innovaciones metodológicas, habría que distinguir entre los dos centros en los que estuve. Por un lado está Rauman Normaalikoulu, un centro de secundaria; por otro, Rauman Lukio, un centro de bachillerato. De todos modos, en ambos se utilizaba como eje el libro de texto, tanto para la enseñanza de los idiomas como de la lengua propia; en ambos las clases se impartían de forma bastante tradicional: todos sentaditos mirando hacia la pantalla y atendiendo al profesor y corrigiendo los ejercicios de sus libretas o fotocopias.

En Rauman Normaalikoulupude asistir a clases de Inglés y Sueco de alumnos de entre diez y quince años. Se trataba de sesiones de cuarenta y cinco minutos en las que había alrededor de veinte alumnos. Las clases combinaban la metodología tradicional que he comentado antes con algún rato de juego tipo Action Track o Kahoot, aunque esto último no era lo más frecuente. Lo más curioso que encontré fue que un día a primera hora de la mañana los más pequeños del cole tuvieron una sesión de barrer las hojas de los jardines otoñales de alrededor del edificio. Me comentaron que uno de los objetivos era que los niños no perdieran el contacto con la naturaleza. En esos jardines se encontraba un aula invernadero en la que estaban cultivando una planta para el Día del Padre.

En lo que al Rauman Lukio se refiere, lo más llamativo que me traigo es la estructura de bachillerato finlandés: consta de tres años en los que los alumnos tienen que completar un total de setenta y cinco “cursos”, veinticinco por año. Cada alumno puede configurar su propia trayectoria académica con las asignaturas que quisiera por lo que el horario está personalizado, es decir, hay tantos horarios como alumnos.Estos cursos constan de unas dieciséis sesiones más una prueba, así que se pueden cursar unos tres de una misma materia al año. Por ejemplo, se pueden cursar los tres primeros niveles de español en el primer año.

En este centro asistí a clases de Inglés, Arte, Geografía y, sobre todo, de Español. Se trataba de sesiones bastante largas de setenta y cinco minutos en las que la metodología dependía mucho de la asignatura y también del que la impartiera. Esto lo he apreciado en los dos centros: cada profesor no solo marca su estilo sino que incluso puede elegir un libro de texto diferente del que ha elegido otro compañero de la misma asignatura.

En estas clases hora y cuarto he visto bastante poca innovación pedagógica, quitando el aula de Arte en la que cada alumno estaba trabajando a su aire un proyecto: desde el diseño de una mesa funcional de estudio hasta ropa no sexista para muñecos. En el otro extremo, asistí a una soporífera de clase  Geografía en la que el profesor no dejó de hablar ni un segundo mientras los alumnos se aburrían y enredaban con el móvil.

En resumidas cuentas, que lo que allí comprobé es que aquel sistema educativo tiene sus claroscuros como el nuestro. Veera y Ulla, las dos profesoras que me invitaron a asistir como observador a sus clases, manifestaban incertidumbres, evidenciaban problemas y hablaban de estrés ante un final de evaluación en el que además tenían que preparar unos documentos para la administración sin tener muy claro qué les estaba pidiendo. Estas mismas profesoras mostraban interés cuando se les hablaba de tertulias literarias dialógicas o de otras metodologías que tenemos implantadas en el Colegio Diocesano San Atón.

Esta es la riqueza de estas experiencias Erasmus+: el enriquecimiento mutuo por medio de conocer realidades educativas que, a pesar de las diferencias, comparten inquietudes y problemas que resolver.

Manuel  Chacón Ruiz


viernes, 6 de mayo de 2016

Aula Díez-Canedo: Aurora Luque

A pesar de los exámenes y la lluvia, ayer los alumnos del Colegio Diocesano San Atón concluyeron su asistencia al Aula de poesía Enrique Díez-Canedo de este curso 2015-2016. En esta ocasión, la poeta invitada era Aurora Luque, almeriense y profesora de griego, que con una hermosa declamación leyó poemas de algunos de sus libros, como Personal & político o La siesta de Epicuro.

Compartió con los asistentes interesantes reflexiones como que "el deseo es el motor de la vida y el motor de la poesía". Así lo confirmaba en versos que recitó posteriormente:

El deseo, un velero
orgulloso que embiste
los diques de los puertos.

Un estudiante le preguntó qué autores recomendaría a chicos de su edad y si se incluiría a ella misma. Citó algunos autores como Chantal Maillard y Manuel Vilas y declaró que no se atrevía a recomendar su poesía, pero sí sus traducciones de poesía clásica griega, concretamente El mar en la poesía griega y Antología de poesía erótica griega.

Después de que nuestro colegio ha dedicado recientemente su semana de proyectos a la Mujer y su lucha por la igualdad (Women's World), Aurora Luque, que habló de Ana María Matute y Sophia de Melo, nos descubrió también autoras ignoradas como María Rosa de Gálvez, dramaturga ilustrada que, a juicio de nuestra poeta, está a la altura del mismo Leandro Fernández de Moratín.

Uno de sus últimos comentarios de interés hacía referencia a la publicidad: "los anuncios son pequeñas obras de arte" por cómo utilizan el lenguaje. Incluso nos confesó que de la televisión prácticamente solo le interesaban los anuncios.

Nos queda mucho que aprender de Aurora Luque en sus libros de poesía publicados y en 

http://amediavoz.com/luque.htm
https://www.facebook.com/aurora.luque.3

domingo, 24 de abril de 2016

Miércoles poéticos: Tarde con Jaime Álvarez Buiza

Por su interés publicamos la presentación de Manuel Chacón al poeta Jaime Álvarez Buiza en nuestros Miércoles poéticos:

“20 de abril del 90”. Así da comienzo una famosa canción de hace veintitantos años largos. La letra del grupo Celtas Cortos hablaba sobre el paso del tiempo y también decía así: ya no queda casi nadie de los de antes y los que hay han cambiado. El tiempo y sus estragos son uno de los temas fundamentales de la poesía en general y del poeta que hoy nos acompaña en particular.
Abril es un mes hermoso pero es territorio donde habita el recuerdo y la melancolía. Abril promete sol pero suele llevar a rastras jirones de invierno, jirones de pasado. “¿Quién me ha robado el mes de abril/ lo guardaba en el cajón/ donde guardo el corazón” decía también otra canción de aquellos tiempos, cuando los viejos éramos jóvenes y muchos de vosotros no habíais nacido.
También dice el refrán que en abril, aguas mil, y es la lluvia la que nos trae esta atmósfera de ligera tristeza y poesía de una tarde como la de hoy. Esta lluvia que nos hace pequeños pero más humanos, más cobijados en nuestros pensamientos esenciales.
Todo esto viene a cuento porque fue don Jaime quien eligió venir en abril cuando a principios de curso le pedí que se sumara a esta iniciativa poética. Me dijo que mejor en abril, que le gustaba este mes, no sé si por estas razones que me ha sugerido la tarde y su cielo plomizo  o por otras diferentes.
Lo primero, después de esta breve introducción de tema primaveral, es darle las gracias a Jaime a quien tuve el gusto de conocer hace ya seis años, en febrero de 2010. Tuvimos suerte de que nos tocara preparar su presentación para el Aula Díez-Canedo ya que, al ser vecino de la ciudad de Badajoz, pudimos reunirnos con él antes de dicha cita, que tuvo lugar el 18 de febrero de ese año.
Desde el principio se mostró como es: amable y cercano. Enseguida se puso a nuestra disposición y nos dedicó todo el tiempo que nos hizo falta para que pudiéramos realizar su presentación de tal manera que llamara la atención al exigente auditorio de la Díez- Canedo. Quedamos primero una tarde en el Café Central y después aquí en el colegio. Así que el 18 de febrero de 2010 teníamos todo preparado: se realizó una entrevista fingidamente espontánea que agradó a los que allí estaban.
Este motivo, el de haber conocido a una persona entrañable, servicial y buena, ha sido el que me ha llevado a abusar otra vez de su confianza pidiéndole que está aquí esta tarde con nosotros.

Muchas gracias, Jaime.

miércoles, 20 de abril de 2016

Miércoles Poéticos: Jaime Álvarez Buiza

Esta tarde hemos tenido la oportunidad de volver a encontrarnos a Jaime Álvarez Buiza, poeta de Badajoz y un importante referente del panorama literario extremeño. Hace seis años, como nos recordó el profesor Manuel Chacón, ya tuvimos el gran placer de presentarlo en el Aula Enrique Díez Canedo y don Jaime tuvo la amabilidad de visitar el colegio días antes y atender a los alumnos que preparaban su presentación.
Hoy escuchamos de él un emocionado recuerdo de Jesús Delgado Valhondo, al que definió como un enorme poeta lleno de vitalidad y fuerza. También habló de Manuel Pacheco y leyó un bello poema de Luis Álvarez Lencero. Los tres autores fundamentales de la poesía extremeña de los últimos tiempos.
Su recital estuvo compuesto de poemas con recuerdos y vivencias del mes de abril, con los que el autor compartió con alumnos, padres y profesores presentes sus más hondos sentimientos.
Todos reímos con el desenfado con el que se tomaba sus despistes, o con alguno de sus tacos o expresiones coloquiales.
También nos habló de canciones, de librerías, de libreros amables y sabios y, cómo no, de libros. Entre ellos, sus obras: Tarde de siempre, Huida de las horas...
Allí podremos seguir encontrándonos con Jaime Álvarez Buiza, y también en
http://tardedesiempre.blogspot.com.es/, @jaimeabuiza.